El resguardo de la franja fronteriza del sur de Apure recae en estructuras formales de seguridad del Estado venezolano, entre ellas la Base de Protección Fronteriza Buena Vista del Meta de la Guardia Nacional Bolivariana, destinada al control fluvial y limítrofe sobre el río Meta.
Durante los últimos días esa zona ha permanecido bajo un despliegue reforzado. El movimiento de tropas, motocicletas y vehículos de alto cilindraje se ha concentrado en el municipio Pedro Camejo y en el municipio Páez, con puestos fijos e itinerantes, en especial alrededor de Guasdualito, donde en octubre se registraron dos ataques armados contra Joel Vargas y contra Cleiver Carvajal.
La presencia del Ejército de Liberación Nacional en ese corredor no es reciente. Se amplió tras la llegada al poder de Hugo Chávez y se consolidó bajo Nicolás Maduro, período en que, según las fuentes citadas, la dictadura potenció a esa guerrilla junto a sectores de la Fuerza Armada y de la cúpula del partido oficialista, hasta convertirla en el actor irregular dominante luego de los choques de 2021 con disidencias de las FARC.
El hecho principal se desencadenó el jueves 29 de octubre de 2026 entre Buena Vista del Meta y Guafilla, en la parroquia Codazzi del municipio Pedro Camejo. Allí la Fuerza Armada venezolana lanzó una operación contra una instalación atribuida al ELN y descrita como centro de acopio de drogas, que habría dejado al menos una veintena de fallecidos, entre ellos una mujer y un piloto.
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona, el asalto comenzó con drones que impactaron aeronaves camufladas entre la vegetación y vinculadas al grupo irregular. Entre las víctimas identificadas figuran Olinda Moraima Camacho de Solórzano, de 62 años, señalada como pareja de uno de los integrantes del grupo; Juan Carlos Guerrero Márquez, Nelson Magallanes, Wilden Luis Solórzano Camacho y Gabriel Carlos Bruzual, además de Luis Alexander Solórzano Camacho, de 40 años, y Jesús Javier Bruzual Carrero, oriundo de Guaicaipuro.
Algunas de las personas caídas portaban cédula venezolana, Carné de la Patria y licencia de conducir, según las mismas versiones. Nueve de los cuerpos fueron llevados a la morgue del cementerio Luis Herrera, en San Fernando de Apure. El área, parte de las Sabanas del Meta y ruta estratégica hacia Vichada y Guainía con salida rápida en lancha hacia Puerto Carreño, permanece bajo vigilancia aérea.
En paralelo se reportaron movimientos aéreos en la región. Sistemas de rastreo mostraron entre el 16 y el 18 de octubre el sobrevuelo de dos C-146A Wolfhound de fuerzas especiales de Estados Unidos, dedicados a logística y reconocimiento, entre Táchira y Amazonas. El 28 de octubre, dos Cessna 208 Grand Caravan, matrículas YV-1188 y YV-2355, asignados al Servicio Bolivariano de Inteligencia, y dos helicópteros de reciente adquisición sobrevolaron el cajón del Arauca, aunque no hay reporte de participación directa de ese organismo en la acción de Buena Vista del Meta. Un productor local afirmó que una aeronave incautada al empresario Franklin Durán permanece resguardada en una finca fronteriza.
El contexto incluye la presión de Washington. En septiembre, durante su visita a Colombia, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la administración del presidente Donald Trump había advertido a la gestión interina de Delcy Rodríguez sobre los campamentos del ELN y otros grupos en suelo venezolano y que resolver ese punto sería clave para mejorar la relación bilateral. Mientras tanto, el Ministerio de la Defensa de la dictadura no ha emitido una versión oficial sobre la operación ni sobre el balance de víctimas, y este sábado 31 de octubre funcionarios recibieron la orden de sepultar los cuerpos trasladados a San Fernando en el municipio Esteros de Camaguán, al sur de Guárico.



