El futuro judicial de la dictadura venezolana sigue abierto en Estados Unidos, sin condena y con dos asuntos sin resolver que condicionan la defensa: el destino del dinero incautado y la posibilidad de revisar los documentos confidenciales del caso.
Maduro permanece detenido en territorio estadounidense después de haber sido llevado otra vez a su celda al concluir la diligencia, mientras crece la expectativa internacional por lo que decida el tribunal neoyorquino y persisten las interrogantes dentro del ambiente político venezolano sobre los próximos movimientos procesales.
En el centro del debate quedaron las peticiones de los abogados del dictador para utilizar recursos retenidos en el pago de su representación y para conocer sin límites los informes aportados por la agencia antidrogas, frente a la posición de la fiscalía, que pidió mantener el bloqueo por motivos de seguridad y advirtió del peligro para declarantes si se difunde material delicado.
El pronunciamiento que activó la atención pública apareció el sábado en las cuentas del dictador y de su esposa Cilia Flores, dos jornadas luego de la comparecencia en Manhattan. Se trata de la primera manifestación de ambos desde la detención ocurrida en enero, y en ella pidieron mantener la calma interna con un discurso de unidad y entendimiento.
En el texto, la dictadura intentó proyectar fortaleza en medio del escrutinio externo y llamó a sus seguidores a cerrar filas. "Hoy más que nunca llamamos a seguir consolidando la paz del país, la unión nacional, la reconciliación, el perdón y el reencuentro entre todos y todas. Que nadie se aparte del camino del diálogo, de la convivencia y del respeto", señalaron, al insistir en la convivencia y el trato recíproco ante los desafíos del momento.
La diligencia que precedió al mensaje se había realizado el jueves en la Corte de Nueva York y se extendió por alrededor de sesenta minutos. Allí, el juez federal Alvin Hellerstein interrogó al defensor Barry J. Pollack acerca del origen de los capitales inmovilizados y su eventual destino para cubrir honorarios, mientras el fiscal federal adjunto Kyle Wirshba defendió que continúen congelados y sugirió acudir a defensores de oficio si no hay medios disponibles.
El magistrado se mostró escéptico frente al mantenimiento absoluto de la restricción y declaró que el dictador detenido en suelo norteamericano "Ya no es una amenaza para la seguridad nacional". Esa afirmación abrió la posibilidad de liberar parte de los fondos y colocó a la administración estadounidense ante la alternativa de impugnar si se autoriza su empleo, un giro que podría incidir en las etapas siguientes del litigio.
El expediente por narcoterrorismo y corrupción también involucra, además de Maduro y Flores, a Diosdado Cabello, señalado como ministro del Interior de Venezuela, al exministro Ramón Rodríguez Chacín, a Nicolás Maduro Guerra, hijo del dictador, y a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias "Niño Guerrero", identificado como cabecilla del Tren de Aragua. La Corte no dictó sentencia, mantuvo bajo reserva los informes vinculados con el narcotráfico y los presuntos nexos con grupos foráneos, y dispuso que el acusado regresara a prisión bajo custodia a la espera de la decisión final del tribunal.



