Mientras la mesa anuncia avances en libertad de expresión y justicia, los números cuentan otra historia: apenas 18 dominios fueron liberados frente a 177 que siguen bloqueados en Venezuela, 72 de ellos de noticias. Ese contraste entre el discurso del acuerdo y la censura que persiste marcó el cierre de la segunda ronda entre la dictadura y un sector opositor.
El jefe negociador de la dictadura, Jorge Rodríguez, informó junto a la exdiputada Dinorah Figuera, jefa de la delegación vinculada a la Asamblea Nacional de 2015, que habrá un tercer ciclo a mediados de octubre. Entre lo pactado está la renovación del Tribunal Supremo de Justicia mediante un Consejo de Revisión de Credenciales. Por la oposición fueron designados Belén Ramírez Landaeta, Rogelio Pérez Perdomo, Bernardo Pulido Márquez y María Bernardoni de Govea, y por la dictadura Cecilio Sánchez, Deyanira Nieves y Federico Fuenmayor.
En materia de prensa, las partes dijeron que seguirán levantando restricciones a portales, páginas y medios electrónicos y abrirán una discusión sobre el uso del espectro radioeléctrico nacional con todos los actores. También plantearon revisar las normas sobre libertad de expresión e invitaron a medios públicos y privados a contribuir a la convivencia. Para los venezolanos, el efecto práctico aún está por verse, porque los desbloqueos anunciados no devuelven por sí solos un ecosistema libre ni garantías para informar sin represalias.
En paralelo, Delcy Rodríguez, quien encabeza la dictadura tras la caída de Nicolás Maduro, ordenó alzar sin demora los bloqueos sobre otro grupo de plataformas que seguían vedadas, según un comunicado oficial que no precisó nombres ni cantidades. La medida se presenta como continuidad de lo informado el 17 de septiembre por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones sobre el restablecimiento del acceso a medios nacionales e internacionales. La organización VE sin Filtro contabilizó hasta el miércoles 18 dominios liberados, que devolvieron el acceso a 15 sitios, incluido el de la Agencia EFE.
Desde Nueva York, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que una elección creíble exige antes reconstruir instituciones y recuperar la economía. Explicó que los dirigentes del Parlamento electo en 2015 mantienen contactos periódicos con quienes detentan el poder en Caracas para preparar ese camino. A su juicio, no basta con votar en condiciones libres y justas si no existe una república capaz de sostenerse, porque un gobierno electo en medio del colapso tendría dificultades extremas para mantenerse en funciones.
Las declaraciones se produjeron un día después del primer encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Delcy Rodríguez durante una recepción de mandatarios en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. En esa conversación se abordó la situación política y económica venezolana. Washington, aliado de la causa democrática venezolana, impulsa esta ruta de presión y negociación para abrir espacios reales frente a la dictadura.
Todo el paquete anunciado el viernes es resultado del segundo ciclo de conversaciones promovido por Estados Unidos, que concluyó ese día con un comunicado conjunto leído por Rodríguez y Figuera. Ese ciclo había sido pactado en agosto como parte de una agenda que incluye justicia, medios y convivencia. La próxima cita de mediados de octubre deberá mostrar si los compromisos pasan del papel a hechos verificables.



