El vínculo institucional entre Costa Rica y la Santa Sede centró la comunicación oficial costarricense de este domingo, con una cadena nacional dedicada a exponer el resultado de la audiencia celebrada en el Vaticano. La Casa Presidencial presentó ese encuentro como parte del intercambio permanente con la Iglesia católica y como un espacio para revisar temas de interés común.
De acuerdo con el mensaje divulgado por la mandataria Laura Fernández Delgado, uno de los puntos tratados fue la eventual suscripción de un acuerdo institucional entre el Estado costarricense y la Santa Sede. La transmisión no aportó detalles sobre materias, obligaciones o cronograma, y se limitó a señalar que la opción quedó planteada durante la conversación con el papa León XIV.
El relato oficial añadió que ambas partes dialogaron sobre la continuidad de acciones orientadas a la familia, los valores y la prosperidad en Costa Rica y en otros países. Fernández describió la audiencia como una experiencia de cercanía personal con el pontífice y dijo sentirse colmada de afecto y agradecimiento tras el intercambio sostenido en la sede pontificia.
En ese marco se produjo el hecho central informado en la cadena: la entrega al papa León XIV de un vestido confeccionado por costureras costarricenses y de una muestra de cafés originarios de varias zonas productoras del país, entre ellos uno procedente de Tarrazú. Durante la misma audiencia, la gobernante invitó formalmente al pontífice a viajar a Costa Rica para visitar a Nuestra Señora de los Ángeles, patrona nacional venerada como la Negrita, y pedir su bendición para la población.
Al presentar la prenda, Fernández subrayó el valor del trabajo colectivo que la hizo posible y destacó que manos nacionales habían elaborado la pieza vestida en la transmisión. Sobre el café, explicó que la selección reunía granos de distintos puntos del territorio, sin precisar cantidad, variedades ni número de personas involucradas en la preparación de los obsequios.
La emisión incorporó voces vinculadas a la caficultura, que interpretaron el gesto como un reconocimiento al esfuerzo de los productores y sus familias. Los participantes hablaron de honor, privilegio, orgullo y bendición al saber que el producto costarricense quedaba en manos del líder católico, y asociaron la audiencia con una vitrina para el trabajo de diferentes regiones.
Fernández también aludió al mosaico dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles existente en el Vaticano y afirmó que el pontífice envió bendiciones a los costarricenses. Las imágenes difundidas mostraron el encuentro y la entrega de los presentes, mientras quedaron sin respuesta inmediata dos puntos: si León XIV aceptó la invitación para visitar Costa Rica y si existe fecha para una eventual visita apostólica.



