Cuatro nuevos representantes diplomáticos quedaron formalmente acreditados ante Venezuela después de entregar sus cartas credenciales en el Palacio de Miraflores. Se trata de Gilles Bertrand, de la Unión Europea; Haithan Mohamed Hosni, de Egipto; Martin Maier, de Suiza, y Vo Tuan Ngoc, de Vietnam.
Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidenta encargada, recibió a los diplomáticos el miércoles en Caracas. Venezolana de Televisión mostró imágenes de las reuniones, pero ninguno de los participantes ofreció declaraciones públicas tras el acto protocolario.
Bertrand, ciudadano francés, arribó a la capital venezolana en septiembre para reemplazar a María Antonia Calvo en la jefatura de la misión europea. Su experiencia inmediatamente anterior fue en Colombia, donde ejerció como embajador del bloque comunitario desde 2021 hasta 2025.
El acercamiento había tenido otros movimientos dentro del aparato institucional controlado por el chavismo. El 6 de octubre, el Parlamento aprobó la designación de Raúl LiCausi como representante venezolano ante el bloque europeo. El diputado oficialista Abimelech Méndez afirmó entonces que el nombramiento permitiría buscar un vínculo más “pragmático” con Europa, sustentado —según dijo— en reconocimiento recíproco, respeto y normas internacionales.
Rodríguez había informado en septiembre que estaban bajo negociación más de 30 convenios de cooperación relacionados con energía, agricultura, telecomunicaciones y cultura. Un mes antes, el Parlamento autorizó a Enrique Ochoa Antich para encabezar la embajada venezolana en Suiza y atender simultáneamente las relaciones con Liechtenstein. Sustituyó a Roy Chaderton Matos, nombrado en 2021. Por su parte, Caracas y El Cairo mantienen vínculos diplomáticos desde la década de 1950, y en febrero ambos gobiernos plantearon ampliar su agenda bilateral.
La recepción de estos cuatro enviados siguió a otra ceremonia realizada el 4 de febrero, un mes después de la captura del exdictador Nicolás Maduro. En aquella ocasión presentaron sus documentos Giovanni Umberto De Vito, por Italia; Salman Nabit Mubarak Abdullah, por Qatar, y Valezka Fiorella López Herrera, por Nicaragua. De Vito se desempeñaba desde 2023 como encargado de Negocios italiano.
La principal señal política sobre estos movimientos provino de Roma. El canciller italiano Antonio Tajani indicó el 12 de enero que la decisión de volver a nombrar un embajador en Caracas respondió a la captura de Maduro y a la excarcelación de dos italianos que permanecían como presos políticos. Italia mantenía desde 2019 a un encargado de Negocios como su funcionario de mayor rango en Venezuela. Tajani describió la nueva etapa como un “cambio de rumbo” posterior a la salida de Maduro del poder.
La primera ministra Giorgia Meloni aseguró que Italia sostendrá una “colaboración constructiva” con Caracas y apoyará la aspiración venezolana de alcanzar “libertad, paz y democracia”. Horas antes de aquella ceremonia, el Legislativo chavista había autorizado a María Elena Uzzo como embajadora en Italia. La medida ocurrió tres semanas después del anuncio italiano.
Nicaragua, entretanto, conserva su alianza política y económica con el chavismo desde la llegada de Hugo Chávez en 1999. La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo estuvo entre las primeras en reconocer a Maduro como ganador de los comicios del 28 de julio de 2024, pese a las denuncias de fraude que cuestionaron ese resultado.



