La controversia permanece abierta y, hasta ahora, no se ha informado de una disculpa de LeBron James por sus movimientos de calentamiento durante la interpretación del himno nacional de Estados Unidos. El jugador respondió con sarcasmo después de que Donald Trump cuestionara públicamente su conducta.
James habló el viernes en la zona mixta, luego de que los 76ers derrotaran 114-106 a Cleveland. Ante la ofensiva verbal del mandatario, el baloncestista se limitó a comentar, según medios locales: “Debió ser un día aburrido en la oficina”. La publicación original interpretó esa frase como otra manifestación de su animadversión hacia Trump, que sitúa desde 2016.
El episodio surgió por un video en el que James aparece ejercitándose mientras sonaban las notas del himno antes de un partido. Las imágenes lo muestran haciendo desplazamientos laterales y movimientos de lanzamiento. El propio material incluía un texto que comparaba la rutina con la práctica de un swing de golf.
El jugador, de 41 años, comenzó su temporada número 24 en la NBA y actualmente integra a los 76ers, el cuarto equipo de su trayectoria. La fuente también sostiene que no es la primera ocasión en que el cuestionado atleta emplea símbolos nacionales estadounidenses para expresar posiciones políticas que califica como de izquierda radical.
La reacción principal llegó el jueves desde Truth Social. Trump publicó la grabación y acusó a la estrella de la NBA de faltarle el respeto al país durante el himno. En su mensaje aseguró que había advertido desde el comienzo que James “no sirve” y lo calificó como una “TOTAL DESGRACIA”.
El presidente también reclamó que el baloncestista pidiera perdón a los militares y héroes estadounidenses que murieron defendiendo la bandera y los valores que, según expresó, representa Estados Unidos. Su pronunciamiento convirtió las imágenes previas al encuentro en una nueva confrontación pública con el deportista.
Las críticas de Trump a figuras deportivas por su comportamiento durante el himno se remontan a su primer mandato. En aquel período señaló al jugador de la NFL Colin Kaepernick por arrodillarse mientras se interpretaba la pieza nacional.
La fuente describe aquella protesta de Kaepernick como un respaldo al vandalismo, la violencia extrema y el desorden atribuidos a grupos radicales de izquierda, y vincula esos sectores con el Partido Demócrata y congresistas de la ultraizquierda. En el caso de James, la disputa concluyó por el momento con la breve respuesta sarcástica del jugador y sin otra reacción reportada.



