Con 23 puntos, Independiente Medellín ocupa el octavo lugar de la Liga BetPlay cuando únicamente le restan tres partidos para asegurar su presencia en los cuadrangulares. El equipo llega a esa recta definitiva después de encadenar cuatro encuentros sin ganar, una caída de rendimiento que ha puesto en riesgo el trabajo realizado durante la primera parte del campeonato.
El último triunfo del conjunto antioqueño ocurrió el 11 de octubre, cuando derrotó a América de Cali en el estadio Pascual Guerrero. Desde entonces, los resultados adversos redujeron su margen de maniobra y dejaron al club obligado a reaccionar de inmediato: recibirá a Alianza FC y posteriormente visitará a Fortaleza y Águilas Doradas.
En medio de ese escenario, la dirigencia decidió que Amaranto Perea continúe como director técnico y conduzca al equipo este domingo ante Alianza. La determinación fue confirmada por Raúl Giraldo, máximo accionista del club, en un intercambio de WhatsApp que Carlos Antonio Vélez hizo público. Al ser consultado por la situación, Giraldo indicó que el cuerpo técnico permanece al frente.
La decisión llegó después de la derrota 3-1 contra Internacional de Bogotá en el Estadio de Techo, resultado que complicó la clasificación. Perea se reunió con Daniel Ossa hasta avanzada la noche del miércoles y ambos volvieron a conversar durante el jueves, en busca de respuestas para el mal momento del DIM.
Perea sostiene que todavía es posible avanzar gracias a los puntos obtenidos durante la buena racha del comienzo del torneo. Sin embargo, admitió que el equipo debe recuperar ese desempeño y señaló que las fallas en instantes determinantes condicionaron el último partido. También reconoció que ya no existe espacio para nuevas equivocaciones.
Entre los factores que han afectado el funcionamiento aparece la ausencia de Juan Fernando Quintero, además de errores defensivos que terminaron costando puntos. Tras la caída en Bogotá, el entrenador cuestionó tanto el penal como la acción del tercer gol, a la que calificó de “infame”, y recalcó que la clasificación todavía depende del propio Medellín.
El técnico también atribuyó la pérdida de unidades a equivocaciones que no corresponden con el trabajo realizado durante la semana. Su diagnóstico es que el equipo ha concedido demasiadas oportunidades y, por esa razón, se ha dificultado a sí mismo la posibilidad de sumar en un momento decisivo.
La continuidad de Perea queda así atada a una exigencia inmediata: vencer a Alianza y sostener la pelea por los cuadrangulares. Medellín ya fue eliminado por Nacional de la Copa BetPlay, por lo que entrar en las finales es su última posibilidad de salvar el año. Aunque la tabla de reclasificación todavía le daría acceso a la Copa Sudamericana, la falta de puntos vuelve cada vez más incierto ese objetivo.
Ver publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en XVer publicación en X



