Dos personas murieron y otras dos quedaron heridas este miércoles cuando fragmentos de un dron interceptado cayeron en el yacimiento petrolífero saudí de Shaybah, situado cerca de la frontera con Emiratos Árabes Unidos (EAU). El episodio se produjo en medio de una creciente amenaza contra instalaciones civiles y energéticas de Arabia Saudita.
Ante el deterioro de la seguridad, Estados Unidos anunció la salida del país de sus empleados gubernamentales no esenciales y de los familiares de su personal. Un portavoz del Departamento de Estado confirmó la medida este miércoles y explicó que responde tanto a los ataques hutíes como a la posibilidad de que la confrontación se amplíe.
La dependencia estadounidense señaló que proteger a sus trabajadores y familias continúa siendo su prioridad. También aseguró que mantendrá las acciones necesarias para resguardarlos y asistirlos mientras regresan a Estados Unidos.
Washington atribuyó el aumento de las hostilidades a los hutíes respaldados por Irán. Según el Departamento de Estado, sus operaciones han alcanzado aeropuertos civiles y otras infraestructuras esenciales, causando víctimas entre la población y alteraciones severas en los desplazamientos. La institución advirtió además que la violencia podría crecer con rapidez y extenderse fuera del área inmediata.
Horas antes del incidente en Shaybah, la coalición militar encabezada por Arabia Saudita reportó que sus sistemas de defensa aérea habían derribado drones en zonas del este y del sur del reino. La alianza, que participa en el conflicto de Yemen desde 2015, no aportó información adicional sobre esas intercepciones.
La presión hutí sobre territorio saudí se ha intensificado desde comienzos de octubre. Los rebeldes, aliados de Irán, han dirigido operaciones contra diversos objetivos energéticos y civiles, entre ellos el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad. Desde principios de mes, esos ataques han dejado decenas de fallecidos o lesionados.
Sin embargo, la autoría del ataque contra el yacimiento de Shaybah sigue sin estar determinada. Riad no responsabilizó a ninguna organización y los hutíes de Yemen tampoco habían reivindicado la acción hasta el momento. También permanece abierta la dimensión que podría alcanzar la escalada advertida por Estados Unidos.



