La Casa Blanca ha prohibido este sábado a los periodistas de CNN el acceso al Air Force One para cubrir el viaje presidencial a Tennessee, según ha trascendido. La medida supone un nuevo episodio de confrontación entre el Ejecutivo y la cadena de noticias, a la que se impide informar sobre la actividad del mandatario durante el desplazamiento.
El veto afecta directamente al pool, el consorcio de las cinco grandes cadenas de televisión que se encarga de grabar las imágenes y de informar para el resto de medios. Al excluir a CNN de este grupo, la Administración impide que sus reporteros puedan desempeñar la función informativa que corresponde al pool en los viajes presidenciales.
La decisión de este sábado se produce después de que un juez ordenara el jueves que se levantara el veto a los periodistas. Pese a la advertencia judicial, la Casa Blanca ha mantenido su desafío contra la prensa y ha vuelto a impedir el acceso de CNN al avión presidencial.
El nuevo veto impide a los reporteros de CNN informar sobre la actividad del mandatario republicano para el pool, el consorcio de las cinco grandes cadenas de televisión, que graban las imágenes e informan para el resto de medios. Esta función resulta esencial para la cobertura de los desplazamientos presidenciales, ya que el material obtenido se distribuye entre las demás organizaciones periodísticas.
Con esta medida, la Administración Trump mantiene su pulso contra la cadena de noticias a pesar de la orden judicial emitida el jueves. El fallo del juez instaba a levantar el veto, pero la Casa Blanca ha decidido continuar con la restricción en el viaje a Tennessee.
La exclusión de CNN del pool en el Air Force One se suma así a la lista de episodios de tensión entre el Ejecutivo y determinados medios de comunicación. La cobertura del viaje presidencial a Tennessee queda, por tanto, condicionada por esta nueva restricción.



