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EE. UU. / Venezuela

La Fed mantiene la tasa entre 3,75% y 4,00% ante el repunte de los riesgos inflacionarios

El banco central estadounidense volvió a elevar los intereses por primera vez desde mediados de 2023, en un escenario condicionado por el encarecimiento de los hidrocarburos, la guerra contra Irán y las presiones de la Casa Blanca.

La Fed mantiene la tasa entre 3,75% y 4,00% ante el repunte de los riesgos inflacionarios

El rango de referencia de los fondos federales se encuentra ahora entre el 3,75% y el 4,00%, mientras la Reserva Federal evalúa si necesitará aplicar otro incremento antes de terminar 2026. La institución busca acelerar el retorno de la inflación al objetivo anual del 2%, en medio de la inestabilidad energética provocada por el conflicto con Irán.

La nueva posición monetaria quedó establecida durante la reunión del 16 de septiembre, cuando el banco central aumentó el rango en 0,25 puntos porcentuales. Aunque el movimiento aislado tendría un efecto económico limitado, puede encarecer el crédito y enfriar el consumo, la compra de automóviles y la actividad inmobiliaria.

Fue el primer ajuste ascendente desde mediados de 2023. En aquel momento, la Fed había colocado las tasas entre 5,25% y 5,50% como respuesta al episodio inflacionario más grave registrado en cinco décadas. Antes de la ofensiva militar contra Irán, el avance hacia la meta de precios había ganado terreno.

Ese escenario cambió con las alteraciones en el mercado de hidrocarburos. Las tensiones en el Estrecho de Ormuz, vinculadas con las acciones de la Guardia Revolucionaria iraní y las respuestas de la Marina estadounidense, impulsaron y volvieron más volátiles los precios energéticos. En julio, la inflación interanual alcanzó el 3,4% y permaneció en ese nivel durante agosto, de acuerdo con el índice de precios al consumidor. La medición subyacente, sin alimentos ni energía, está en 2,7%.

Kevin Warsh, presidente de la Fed y designado por Donald Trump, explicó que el encarecimiento general lleva demasiado tiempo en niveles elevados y que aumentaron los peligros de nuevas presiones sobre los precios. Al mismo tiempo, consideró equilibrados los riesgos relacionados con el empleo, una combinación que permitiría priorizar el control del costo de vida.

La Casa Blanca expresó su rechazo en la segunda mitad de la jornada política. Su portavoz, Kush Desai, describió la medida como “bastante desafortunada” y afirmó que carece de respaldo suficiente en los datos y de argumentos convincentes. La administración Trump promueve tasas más bajas para impulsar el crecimiento, pese a las distorsiones inflacionarias asociadas con la guerra en Medio Oriente.

Trump ha mantenido una presión sin precedentes sobre el banco central, dirigida primero contra Jerome Powell y posteriormente contra Warsh, pese a que este fue su propio nominado. El actual titular defendió la autonomía institucional: “Parte de la independencia de la Reserva Federal es que nos mantenemos en nuestro ámbito de competencia. Dejamos que quienes se ocupan de la política comercial y fiscal también se mantengan en el suyo”. La Casa Blanca, por su parte, ha dicho que el comité incluye elementos “antipatriotas” que desafían las decisiones de Warsh, antiguo aliado del mandatario.

Los gobernadores del Comité Monetario calculan, en promedio, que la tasa rectora terminará el año entre 4,0% y 4,25%, un nivel superior al rango recién anunciado. También elevaron su previsión de desempleo, que rondaría el 4,1% al cierre de 2026. Algunos integrantes creen que hará falta otra subida antes de concluir ese año.

Pese a la incertidumbre, los principales indicadores continúan positivos, apoyados por la manufactura, el petróleo, la tecnología, inversiones de más de 3 billones de dólares, la expansión de la producción militar y sus exportaciones, la recaudación arancelaria y la recuperación inmobiliaria después de tres años de retroceso. Las próximas señales podrían llegar de las declaraciones de JD Vance sobre un posible cambio en la guerra durante los siguientes dos meses y de la visita de Xi Jinping a Washington. Trump y el mandatario chino abordarán el conflicto con Irán, el comercio bilateral y los aranceles, a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

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