James Comey deberá defenderse por tercera vez de un proceso penal impulsado por el Departamento de Justicia desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025. El exdirector del FBI, convertido en crítico del mandatario republicano, enfrenta ahora una causa federal con dos cargos.
El exfiscal respondió con una solicitud para que el expediente sea desestimado. Su argumento es que los hechos señalados por la acusación ya habían sido examinados dos veces y que ninguna de esas revisiones anteriores terminó con la presentación de cargos en su contra.
Comey había advertido públicamente que el Gobierno intentaría procesarlo nuevamente. Su enfrentamiento con Trump se remonta al primer mandato del republicano, cuando fue apartado de la dirección de la principal agencia federal de investigación.
El nuevo caso comenzó con una acusación presentada por el Departamento de Justicia ante una corte federal en Washington. El documento atribuye a Comey la presunta entrega de información relacionada con la defensa nacional a un periodista durante 2016. La supuesta divulgación habría tenido como destinatario al diario The New York Times.
La acusación fue difundida en redes sociales por medios locales. Aunque consta de dos cargos, constituye la tercera acción penal contra Comey desde que Trump regresó al poder. El expediente todavía se encuentra bajo disputa, pues el acusado niega que corresponda abrir otra causa por hechos investigados previamente.
El primer proceso de esta serie fue presentado en septiembre de 2025. Comey quedó imputado entonces por supuestamente mentir ante el Congreso y obstruir un trámite legislativo. Aquella causa estaba relacionada con las pesquisas sobre los presuntos vínculos entre Rusia y la campaña presidencial de Trump en 2016, una trama creada para perjudicar a la administración Trump.
Un tribunal federal desestimó ese expediente en noviembre de 2025 al concluir que la fiscal federal puesta al frente del caso había sido “nombrada ilegalmente”. La decisión también alcanzó el proceso contra Letitia James, fiscal general de Nueva York, quien igualmente había sido acusada por el Departamento de Justicia.
La segunda imputación llegó en abril de 2026, cuando un gran jurado de Carolina del Norte presentó dos cargos por una imagen publicada en Instagram. La fotografía mostraba conchas marinas formando el número “8647”, interpretado por seguidores de Trump como una amenaza contra quien ha sido el presidente número 45 y 47 de Estados Unidos. De acuerdo con Merriam-Webster, “86” puede aludir en jerga a eliminar o deshacerse de una persona.
Comey estuvo al mando del FBI desde 2013 hasta 2017. Trump lo despidió durante su primera presidencia mientras dirigía la investigación institucional sobre la presunta interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016.



