Más de 18.000 millones de dólares fue el monto del acuerdo que Meta cerró en agosto con casi todos los estados de Estados Unidos. Aquel pacto, que incorporó nuevos límites para adolescentes en Instagram y Facebook, refleja la magnitud de la presión judicial acumulada sobre las plataformas por los posibles daños asociados con el uso de sus productos.
La matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp es uno de los blancos principales de miles de acciones legales promovidas por familias y escuelas estadounidenses. Su estrategia reciente ha incluido varios arreglos para evitar o cerrar litigios, especialmente después de que un jurado de Los Ángeles concluyera en marzo que Meta y YouTube, propiedad de Google, tenían responsabilidad parcial en los trastornos sufridos por una joven.
En ese contexto, Meta alcanzó ahora un arreglo amistoso con K.D.B., una demandante de 18 años que la había llevado ante la Justicia de Los Ángeles en un nuevo proceso por adicción a las redes sociales. El entendimiento deja a Snap, propietaria de Snapchat, como la única compañía que deberá responder ante el jurado en este caso. Los abogados de la joven informaron del pacto, cuyas condiciones permanecerán bajo confidencialidad.
El acuerdo se suma al que Meta había concretado fuera de tribunales la semana anterior con S.J., la otra demandante, de 16 años. Emily Jeffcott, abogada de K.D.B., expresó satisfacción por haber conseguido lo que calificó como una solución justa para su representada y aseguró que continuarán reclamando cuentas a las compañías tecnológicas.
La selección del jurado ya está en marcha y el comienzo del juicio está previsto para el 4 de noviembre. Será la primera ocasión en que Snap comparezca ante un jurado dentro de esta creciente serie de demandas en Estados Unidos. La empresa todavía podría evitar ese escenario si también suscribe un acuerdo con las demandantes.
El retiro de Meta del proceso altera además la lista de ejecutivos llamados a declarar. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de la compañía, y Adam Mosseri, máximo responsable de Instagram, tenían previsto comparecer a mediados de noviembre, pero ahora es probable que sus testimonios ya no sean necesarios.
Evan Spiegel, director ejecutivo de Snap, continúa citado mientras no exista un pacto por parte de su empresa. El desenlace definirá si Snapchat se convierte en la única plataforma que deberá defender ante el jurado su actuación en este expediente, mientras Meta vuelve a contener mediante acuerdos el impacto inmediato de una ofensiva legal que ya involucra a familias, escuelas y autoridades estatales.



