Venezolanos que durante años realizaron gestiones consulares sin inconvenientes estarían enfrentando ahora negativas de ingreso a Estados Unidos, después de que sus antecedentes fueran sometidos a una revisión más amplia por parte de las autoridades migratorias.
La nueva capacidad de verificación permitiría detectar señalamientos, órdenes judiciales u otra información que anteriormente no podía ser contrastada debido a la falta de cooperación de la dictadura venezolana. El comandante Jesús Romero, exoficial de inteligencia militar estadounidense, atribuyó estas actuaciones a medidas de seguridad migratoria y no necesariamente a una intervención directa sobre un organismo venezolano.
Romero afirmó que, antes del 3 de enero, Washington carecía de mecanismos para comprobar datos con Venezuela porque Caracas no los entregaba. Según explicó, esa limitación facilitó la entrada de integrantes del Tren de Aragua y derivó en la detención posterior de cientos de personas.
El hecho que habría cambiado ese escenario es el supuesto acceso de autoridades de Estados Unidos a archivos confidenciales del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). El material incluiría datos de ciudadanos civiles y militares y estaría siendo consultado durante la evaluación de trámites migratorios en territorio estadounidense, de acuerdo con información difundida por un medio español.
El reporte asegura, sin presentar confirmación oficial, que la entrega o consulta de esa documentación habría contado con la aprobación de Diosdado Cabello, dentro de la relación entre Caracas y Washington. La versión aparece mientras el gobierno de Donald Trump prepara decisiones relacionadas con la seguridad interna y una eventual transición en Venezuela.
También coincide con publicaciones del periodista David Placer en Instagram sobre una presunta penetración estadounidense en el SEBIN y en sus operaciones dentro del país. Según esa versión, funcionarios de rangos altos y medios habrían suministrado información reservada. Lo que los reportes consideran más consistente es el posible empleo de expedientes del aparato chavista para decidir sobre solicitudes de visa.
Romero dijo que la hipótesis le resulta razonable a partir de operaciones especiales en las que participó. Como ejemplo, relató que en Dallas se creó en 2025 una fuerza de tarea para investigar a un hombre acusado en Venezuela de matar a tres personas en Maracaibo, capital del estado Zulia. El individuo fue detenido en ese país, pero 17 días más tarde ingresó a Estados Unidos a través de la frontera sur de Arizona.
De acuerdo con el exoficial, el sistema migratorio permitió su entrada pese a que el caso era público y existía una orden de captura de Interpol. El episodio fue citado para ilustrar las fallas que Washington buscaría corregir mediante nuevas fuentes de verificación.
El SEBIN es el cuerpo de inteligencia de la dictadura chavista señalado como uno de sus principales instrumentos de represión política. Según la información difundida, la policía está bajo el manejo del ministro Diosdado Cabello y custodiaba los expedientes que ahora estarían siendo revisados por autoridades estadounidenses.



