Aunque resta más de un año para las próximas elecciones presidenciales argentinas y todavía no hay candidatos oficialmente definidos, el presidente Javier Milei y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, aprovecharon la misma semana para mostrar sus cartas en Nueva York, en el marco de la Asamblea de Naciones Unidas.
El mandatario ultraderechista exhibió durante su estadía en Estados Unidos un alineamiento sin matices con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, según los hechos difundidos sobre su agenda.
Ante empresarios, Milei atacó a Kicillof y prometió que 2028 será “el mejor año económico de la historia” argentina si él es reelecto, de acuerdo con lo consignado en la cobertura de su actividad.
En paralelo, el gobernador bonaerense participó de un encuentro progresista junto al alcalde neoyorquino, Zohran Mamdami, y al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lo que marcó una agenda diferenciada de la del presidente.
Kicillof también mantuvo reuniones con empresarios e inversores, ante quienes advirtió que el modelo impulsado por Milei es “una catástrofe”, según los hechos conocidos de esos encuentros.
De este modo, ambos dirigentes buscaron instalarse como los máximos aspirantes a la Presidencia y utilizaron la vidriera internacional de Nueva York para proyectar sus posiciones políticas de cara al escenario electoral que se avecina.
La coincidencia temporal de ambas agendas en la misma ciudad, en el marco de la Asamblea de Naciones Unidas, dejó en evidencia la disputa por posicionarse tempranamente en la carrera presidencial argentina, aun cuando faltan definiciones formales y candidaturas confirmadas.



