La visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, a Washington culminó con una serie de acuerdos entre las dos mayores economías del mundo, según los comunicados difundidos por la Casa Blanca y la agencia estatal Xinhua.
Ambas naciones establecieron un canal de diálogo sobre inteligencia artificial para intercambiar puntos de vista sobre los riesgos y beneficios de esta tecnología, así como un mecanismo de comunicación bilateral para gestionar incidentes vinculados a ella. El documento estadounidense se refirió a esta tecnología emergente como "superinteligencia", término que el presidente Donald Trump adoptó durante la cumbre. El próximo intercambio del mecanismo tendrá lugar en noviembre de 2026, mientras que el cuarto encuentro entre ambos mandatarios se celebrará en diciembre, en el marco de la cumbre del G-20 que se realizará en el resort Doral de Trump en Miami. Los dos líderes ya se habían reunido en mayo de 2026 en Pekín.
En el plano comercial, se pusieron en marcha el Consejo de Comercio EEUU-China y el Consejo de Inversión EEUU-China, constituidos durante la visita de Trump a la capital china. Se anunció que China importará al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón estadounidense en 2027 y nuevamente en 2028. Además, ambos países alcanzaron un consenso para aplicar un trato arancelario más favorable a 30.000 millones de dólares en bienes no sensibles en cada dirección, incluyendo productos agrícolas, madera y cosméticos por parte estadounidense, y electrodomésticos y juguetes por la china.
El comunicado norteamericano también indica que ambas partes "seguirán trabajando" en las preocupaciones de Washington sobre las exportaciones chinas de tierras raras y minerales críticos, "con el objetivo de garantizar que los niveles de envío vuelvan a ser adecuados". Asimismo, Estados Unidos instó a Pekín a continuar la lucha contra los precursores químicos del fentanilo y a aumentar la producción de productos petrolíferos para "estabilizar el suministro mundial".
En materia de seguridad internacional, ambos documentos recogen que Xi y Trump coincidieron en que Irán debe cumplir su compromiso de no desarrollar armas nucleares y que ningún país u organización debe imponer peajes en las vías navegables internacionales. Xi había declarado previamente que Washington y Teherán debían resolver sus diferencias "lo antes posible" mediante la negociación. Trump abogó, además, por negociaciones trilaterales de control de armamento entre Estados Unidos, Rusia y China. Xinhua añadió que ambas fuerzas armadas firmarían "lo antes posible" un memorando de entendimiento para fortalecer la comunicación y la prevención de crisis.
El asunto de Taiwán no aparece mencionado en ninguno de los documentos, pese a ser un tema delicado para China. Xi pidió a Washington "prudencia" respecto a la isla, que Pekín considera parte de su territorio, mientras que Estados Unidos mantiene apoyo militar a Taipéi. El gobernante chino presionó a Trump para que expresara un rechazo explícito a la independencia de la isla, pero el presidente estadounidense mantiene bloqueado un paquete de armamento defensivo que pretende utilizar como moneda de cambio en las negociaciones.
Otro resultado de la visita fue el anuncio de la próxima llegada al zoo de Atlanta de dos pandas, emblemáticos de la diplomacia china. Más allá de estos gestos, la cumbre se saldó con la prórroga hasta enero de la tregua arancelaria que se había anunciado justo antes de la llegada del presidente chino a Washington. El anuncio de que ambos líderes mantendrían su diálogo fue quizás el mayor resultado tangible para las dos partes.



