Un centenar de evacuados de la costa, en su mayoría extranjeros procedentes de campings, permanecía este martes bajo atención de Cruz Roja en el Centro Polivalente de Oliva. Mientras se intenta encontrarles alojamiento, las autoridades afrontan también la retirada de residuos y el restablecimiento del agua potable en las áreas de playa donde se interrumpió el servicio.
La dana Adam dejó seis fallecidos y graves pérdidas materiales en distintos puntos de La Safor, en Valencia, y la Marina Alta, en Alicante. Ante esas consecuencias, Pedro Sánchez anunció que los territorios afectados serán declarados zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, una decisión que permitirá poner en marcha recursos extraordinarios para la recuperación.
Durante una reunión de aproximadamente una hora con alcaldes como los de Oliva y Xàbia, el presidente del Gobierno prometió acelerar la burocracia vinculada a las contrataciones públicas. La Generalitat Valenciana, por su parte, prepara ayudas económicas para las personas damnificadas. Sánchez compareció sin admitir preguntas, lamentó las muertes y los destrozos, defendió la cooperación administrativa con la frase «El Estado somos todos» y volvió a reclamar un pacto estatal frente a la emergencia climática.
La visita quedó restringida al Puesto de Mando Avanzado instalado en la comisaría de la Policía Local. Sánchez aterrizó en helicóptero, llegó en automóvil a unas dependencias blindadas y regresó por la misma ruta para viajar a Madrid. Su equipo confirmó que no recorrió las calles ni acudió a los lugares más castigados; únicamente observó la zona desde el aire.
Tras el perímetro policial, unas 50 personas aguardaban a unos 40 metros del edificio. Cerca de diez jóvenes recibieron al dirigente socialista con abucheos e insultos, entre ellos «a prisión». Otro grupo, integrado por personas de mayor edad, respondió en defensa del mandatario. El cruce de gritos terminó sin nuevos incidentes.
En el encuentro participaron el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; varios consellers; el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; y responsables de emergencias y coordinación. Por el Ejecutivo central asistieron Sara Aagesen, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica; la ministra de Ciencia, Diana Morant; y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
También acudió Pilar Bernabé en su último acto como delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. El Consejo de Ministros aprobó su cese, que entrará en vigor cuando aparezca este miércoles en el BOE, dentro del plazo para encabezar por Valencia la candidatura del PSOE al Congreso en las elecciones generales del 29 de noviembre. Además, concurrirá a la Alcaldía de Valencia en los comicios municipales de mayo.
La emergencia se había concentrado el lunes en el rescate de personas aisladas en Oliva, Pego, Miramar y Els Poblets. Los dispositivos realizaron un millar de salvamentos, según Pérez Llorca, quien destacó que en esta ocasión las previsiones meteorológicas llegaron con antelación. También reclamó limpiar cauces, aumentar su capacidad de drenaje y extender las obras hidráulicas más allá de los lugares donde ya ocurrió una tragedia.
El antecedente político se remonta al 3 de noviembre de 2024, cuando Sánchez estuvo en Paiporta junto a los Reyes y el entonces presidente autonómico Carlos Mazón. Abandonó aquella localidad por los altercados ocurridos cinco días después de la dana del 29 de octubre, que causó 233 muertes. Desde entonces había acudido a actos relacionados con aquella catástrofe, pero no a los municipios más dañados. Continúa sin conocerse cuándo estarán operativas todas las infraestructuras afectadas entonces; tampoco se ha precisado cuándo recuperarán ahora el agua las zonas costeras ni qué solución habitacional recibirán los evacuados.



