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Cuba

Reclutamiento de cubanos para la guerra en Ucrania: el análisis de Erick de la Fuente

La implicación de ciudadanos cubanos en las filas rusas en Ucrania ha generado un debate incómodo para Bruselas.

Reclutamiento de cubanos para la guerra en Ucrania: el análisis de Erick de la Fuente

La implicación de ciudadanos cubanos en las filas rusas en Ucrania ha generado un debate incómodo para Bruselas. El profesor Erick de la Fuente, especialista en Relaciones Internacionales de Florida International University (FIU), abordó esta cuestión en una entrevista exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS, basándose en testimonios que ha recopilado de cubanos involucrados en el conflicto, incluidos algunos capturados por fuerzas ucranianas.

Según la información manejada por el académico, los cubanos que viajaron a Rusia habrían recibido pagos de entre 2.000 y 2.500 dólares. Aunque esta cifra está por debajo de los 5.000 dólares mencionados en algunos reportes, resulta extraordinariamente atractiva en el contexto de la crisis económica cubana. De la Fuente no descartó que montos mayores correspondan a casos aislados, pero insistió en que el incentivo económico es el principal gancho para reclutar a estos ciudadanos. "El ángulo económico es la principal fuente para enganchar a cubanos", explicó.

Los relatos recogidos por el especialista describen una variedad de situaciones. Algunos viajaron convencidos de que realizarían trabajos de construcción u otras labores civiles y terminaron en el frente de batalla. Otros sabían que iban a Rusia en el contexto de la guerra, pero creían que se limitarían a tareas de apoyo, como cavar trincheras. Un tercer grupo, en cambio, conocía desde el principio que podría terminar combatiendo y aceptó por la remuneración. La promesa de obtener la ciudadanía rusa también habría sido un aliciente para muchos, aunque una vez incorporados descubrieron que las obligaciones militares les dificultarían abandonar el país. "Muchos no quieren volver, obviamente, pero tampoco quieren seguir en la guerra con Rusia", señaló De la Fuente.

Más allá del número exacto de involucrados, una de las mayores preocupaciones es el destino de quienes mueren o desaparecen en combate. El analista relató casos de cubanos desaparecidos en el Donbás y otras zonas del este de Ucrania, cuyas familias no tienen información clara sobre su paradero. Algunos cuerpos han podido ser recuperados, pero De la Fuente cuestionó la actuación del régimen cubano: "El gobierno cubano no intercede para ayudar a cubanos, ni le ha dado ayuda a los cubanos ni a las familias". Las familias, según su relato, obtienen información a través de otros combatientes cubanos, organizaciones no gubernamentales o grupos que siguen la presencia de extranjeros en la guerra.

La controversia también alcanza la posición oficial de La Habana. Cuando los casos comenzaron a conocerse, el régimen negó haber autorizado o promovido la participación de cubanos en la guerra y calificó a quienes viajaban a Rusia como mercenarios. De la Fuente discrepa: sostiene que el Estado cubano conoce lo que ocurre y que, durante un período, hubo vuelos frecuentes hacia Rusia con ciudadanos atraídos por ofertas de empleo en construcción que luego terminaron vinculados al conflicto. "El gobierno cubano ayudaba a toda la logística, a llevar todo el tema del pago, porque es aliado de Rusia en el conflicto", afirmó.

De la Fuente trazó un paralelo con la Operación Carlota en Angola para subrayar las diferencias en el procesamiento público de ambos episodios. En Angola, Cuba intervino abiertamente, reconoció el envío de tropas y honró a sus caídos como héroes. En Ucrania, en cambio, La Habana niega cualquier política estatal y presenta a los combatientes como mercenarios. "El procesamiento público del rol del Estado cubano es muy diferente", explicó. Ante este panorama, el especialista considera que la Unión Europea tiene herramientas más concretas que otros organismos para presionar a La Habana. A su juicio, Bruselas debería condicionar la ayuda económica destinada a Cuba a que el régimen deje de respaldar a Rusia en la guerra.

En cuanto a la relación entre Moscú y La Habana, De la Fuente considera que Rusia mantiene intereses estratégicos en Cuba y Venezuela por su cercanía a Estados Unidos, pero su prioridad sigue estando en Europa Oriental. Por ello, ve poco probable que Moscú entre en una confrontación militar directa con Washington por sus vínculos con la isla. La presencia rusa en el hemisferio, concluye, funciona más como una herramienta de influencia y presión diplomática, mientras el esfuerzo principal de Rusia continúa concentrado en Ucrania.

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