El estado que en la elección presidencial de 2024 respaldó al presidente Donald Trump con una diferencia superior a los trece puntos aparece ahora con un resultado inverso: un candidato demócrata adelante por unos veinte puntos cuando el escrutinio ya superaba cerca del setenta por ciento, de acuerdo con los datos divulgados por la agencia AP.
Ese contraste entre el amplio margen obtenido entonces por el mandatario republicano y la ventaja actual del aspirante opositor resume la magnitud del cambio en Texas, una entidad que no otorgaba a un demócrata un puesto en la Cámara Alta desde 1988, es decir, desde hace treinta y ocho años.
La proyección del triunfo corresponde a James Talarico, de treinta y siete años, identificado como educador y pastor presbiteriano, y fue adelantada por las estimaciones de las cadenas NBC News, CNN y CBS, que lo colocan como ganador de la contienda celebrada este martes.
Si el desenlace se ratifica, el escaño texano se convierte en una pieza decisiva para que la izquierda estadounidense mantenga viva su aspiración de disputar el control del Senado, una meta que depende de conservar las posiciones que ya posee y de sumar las que logra arrebatar en esta jornada de medio mandato.
En el mapa nacional, el resultado de Texas fue presentado como la tercera banca arrebatada por los demócratas durante las votaciones de este martes, después de los triunfos proclamados en Carolina del Norte y en Carolina del Sur, una secuencia que modifica la correlación de fuerzas en la Cámara Alta y acerca a la oposición la posibilidad de pelear la mayoría.
Ese panorama se amplió con lo ocurrido en Kansas, donde Adam Hamilton se impuso al republicano Roger Marshall en la disputa por un puesto en el Senado federal, un desenlace que no se registraba a favor de un demócrata en esa entidad desde 1932 y que, sumado a lo anterior, deja al alcance la Cámara Alta si se retienen las demás posiciones, mientras otras estimaciones también anticipan una posible mayoría en la Cámara Baja.
El origen de la disputa texana estuvo en el enfrentamiento entre Talarico y el republicano Ken Paxton, quien estuvo al frente de la fiscalía general del estado, una figura conocida en la política local y cuya presencia en la boleta hacía prever, según los análisis previos, una definición mucho más estrecha que la reflejada en el conteo parcial.



