La decisión de la entonces senadora María José Pizarro de contratar a Deicy Jiménez está ahora bajo escrutinio, después de que la joven afirmara que Gustavo Petro facilitó contratos para pagarle servicios sexuales. El vínculo con el Senado, suscrito en 2023 por 34 millones de pesos, tuvo como objeto apoyar la gestión de la Primera Vicepresidencia.
La contratación coincidió con una iniciativa que Pizarro promovía públicamente para examinar denuncias de violencia sexual dentro del Congreso de la República. La legisladora sostenía entonces que buscaría esclarecer los abusos, identificar a los responsables y enfrentar la inseguridad que, según advertía, sufrían las mujeres en el Legislativo.
Aquella comisión accidental surgió por solicitud del entonces presidente Gustavo Petro, luego de que Gustavo Bolívar denunciara la presunta existencia de una estructura dedicada al acoso y la trata de personas en el Congreso. El trabajo terminó con un informe que mencionó nueve casos, pero no estableció la responsabilidad de ningún congresista ni produjo otros resultados señalados en la información disponible.
La controversia adquiere una dimensión adicional porque Jiménez asegura haber sido instrumentalizada sexualmente y sostiene que Pizarro conocía su identidad y sabía que había llegado recomendada por Petro. Esa afirmación no ha sido respondida públicamente por la excongresista.
En una entrevista con Vicky Dávila, Jiménez declaró que Petro no le entregaba dinero directamente, sino que la ayudaba mediante contratos. Al ser consultada por las entidades involucradas, identificó al Senado y confirmó que allí estuvo vinculada con María José Pizarro. También afirmó que tuvo contratos en la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y en el Ministerio del Interior.
Sobre este último organismo, Jiménez indicó que el contrato se produjo cuando Petro ya ejercía la Presidencia. Aseguró además que el entonces ministro Armando Benedetti sabía que ella llegaba recomendada, aunque aclaró que nunca habló con él y que no cree que conociera la naturaleza íntima de su relación con Petro.
La denunciante situó en cinco años el periodo durante el cual obtuvo contratos y confirmó que esa dinámica se mantuvo en plena campaña presidencial. También afirmó tener conocimiento de muchas otras mujeres en circunstancias semejantes, cuyo número calculó entre 30 y 40. Según su denuncia, el mecanismo habría servido para satisfacer las necesidades sexuales de Petro.
SEMANA intentó obtener una respuesta de María José Pizarro, pero no logró establecer comunicación. La excongresista, quien en 2022 le colocó la banda presidencial a Gustavo Petro, permanece sin pronunciarse sobre las acusaciones ni sobre su conocimiento del vínculo entre Jiménez y el entonces candidato y posterior presidente.
Por ahora, las afirmaciones corresponden al testimonio de Deicy Jiménez y no se informa de una determinación judicial sobre ellas. Sin embargo, el contrato de 34 millones de pesos deja a Pizarro ante interrogantes sobre lo que sabía cuando incorporó a la denunciante, precisamente durante el periodo en que encabezaba una investigación legislativa sobre violencia sexual.
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