Las centrales hidroeléctricas Macagua y Tocoma entraron en una fase de modernización que ya está en marcha, con una meta inicial de restituir 160 megavatios desde Macagua y de llegar a 672 megavatios entre las dos instalaciones durante los siguientes dos años.
La iniciativa es ejecutada por la empresa estadounidense-argentina IMPSA en coordinación con Corpoelec y fue divulgada por el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, por medio de la cuenta de la Embajada.
El alcance se concentra en infraestructura del Bajo Caroní, en el sur del país, donde se ubica el núcleo de la generación hidroeléctrica nacional ante el desplome de la generación termoeléctrica.
Macagua, repartida en tres casas de máquinas, funciona por debajo de su capacidad por el deterioro acumulado, mientras Tocoma, concebida para una capacidad instalada de hasta 2.400 megavatios, quedó inconclusa y sin avance constructivo desde 2014.
Esos trabajos habían quedado en manos de IMPSA y quedaron frenados ante la ausencia de pagos, en un escenario en el cual el país descansa mayormente en la hidroelectricidad del estado Bolívar, encabezada por el Complejo Hidroeléctrico del Guri con sus tres centrales, por la falta de respaldo térmico.
El representante diplomático estadounidense visitó el 2 de agosto de 2026 la represa de Guri, la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, junto a especialistas técnicos del Departamento de Energía de Estados Unidos, después de que entre junio y agosto se anunciaran acuerdos para retomar las obras.
La merma en la hidroelectricidad se profundizó por el deterioro de varios equipos, en especial en Guri, y se traduce en cortes de electricidad cada vez más frecuentes en distintas regiones del territorio nacional.
Especialistas han señalado que resulta indispensable rehabilitar la generación térmica alimentada con combustible y corregir la red en el centro del país para estabilizar el servicio, y han advertido que las fallas persistentes podrían repercutir en la producción petrolera en manos de compañías internacionales.
En las últimas semanas, la estatal Corpoelec, controlada por la dictadura, anunció la incorporación de unidades en Termozulia, en el occidente venezolano, y en Planta Centro, dos de las termoeléctricas más relevantes del país, aunque los apagones no se han detenido.
Después de cientos de protestas registradas contra las interrupciones del servicio, Delcy Rodríguez, figura de la dictadura que mantiene el control político en Caracas, aseguró hace días que pronto se sentirá un alivio en los cortes de electricidad.
Barrett subrayó que el proyecto anunciado y sus resultados forman parte del esquema de tres fases elaborado por el gobierno de Estados Unidos para Venezuela.
Ver publicación en X



