El control del Senado durante los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump podría quedar condicionado por una intensa movilización electoral en varios de los estados con las contiendas más cerradas. Hay 35 escaños en juego y el aumento del voto previo a la jornada electoral ya es especialmente visible en territorios decisivos.
La ventaja inicial corresponde, en términos de afiliación, a los demócratas registrados. Sin embargo, ese margen no permite conocer el sentido real de las papeletas ni garantiza que se mantenga cuando concluya la votación, debido a que la inscripción partidista no revela a qué candidato apoyó cada elector.
Decenas de millones de estadounidenses todavía podrían acudir a las urnas el martes. Además, en procesos recientes los republicanos han mostrado una mayor tendencia a votar el propio día de las elecciones, una conducta capaz de recortar o incluso revertir la diferencia observada durante la fase anticipada.
El fenómeno que activó la atención nacional es un récord: cerca de 48 millones de personas ya habían sufragado anticipadamente este viernes para los comicios del 3 de noviembre. Al mediodía, el conteo llegaba exactamente a 47.922.669 votos, por encima de los 45,9 millones depositados antes de la jornada electoral en las legislativas de mitad de mandato de 2022.
Texas concentraba más de seis millones de votos anticipados hasta el miércoles, de acuerdo con cifras oficiales. Allí, la concurrencia presencial se ubicaba aproximadamente 50% por encima de los niveles registrados en 2022. Michael McDonald, politólogo de la Universidad de Florida, también señaló un crecimiento entre electores negros e hispanos en los estados que divulgan información racial y étnica.
El incremento entre los votantes hispanos era particularmente notorio en las comunidades de mayoría latina situadas junto a la frontera de Texas con México. Carolina del Norte, por su parte, reportó una subida cercana al 37% frente al mismo momento de hace cuatro años.
Carolina del Sur había superado el lunes todo el volumen anticipado alcanzado durante 2022, pese a que todavía quedaban cinco días disponibles para continuar votando. Aun así, una participación temprana más elevada no implica necesariamente que la asistencia final también crecerá: parte del electorado podría simplemente haber adelantado una decisión que antes tomaba el día de los comicios.
En los estados donde se registra la afiliación política, los inscritos como demócratas representaban alrededor del 44% de quienes ya habían votado, mientras los republicanos sumaban 31% y los no afiliados o miembros de fuerzas minoritarias alcanzaban 25%. Los datos fueron recopilados por el Election Lab de la Universidad de Florida, supervisado por McDonald.



